Constantemente hacemos elecciones en la vida, cada decisión nos marca un rumbo a tomar. El día que casi me muero asfixiada fue clave en mi vida, racionalmente sé que voy a morir pero no tuve hasta ese momento la sensación física de que eso fuera posible. Ya pasó un año de ese día y hoy me siento más viva que nunca.
Soy reiterativa hasta en las cagadas pero cada acierto se festeja como el gol del triunfo.
Estoy empezando a quererme y a aceptarme "tal y como soy".
Yo los invito a hacer YA lo que no sabemos si podremos hacer mañana.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada